Los grandes líderes han entendido algo, que a menudo, otras personas no suelen visualizar, con el desarrollo de nuevas tecnologías y la facilidad de obtener la mayor información posible, ciertos líderes han perdido la noción, cuando para un liderazgo eficaz, se requiere el contacto directo.
Los líderes de trinchera son aquellos, que se alejan de sus oficinas para observar como se realiza el trabajo, para observar de que manera se encuentra trabajando el personal. Estos tipos de líderes observan de cerca a sus competidores, a los clientes y a sus proveedores.
Personajes como Sam Walton, fundador de Wal-Mart, que toda su vida fue un incansable observador de nuevas tendencias, así como también siempre busco oportunidades para aprender.
Por ejemplo, un proveedor automotriz estadounidense, en los años 80 intercambio una visita comparativa con un competir japonés. Los ejecutivos de EU rápidamente pidieron viajar a Japón, pero como ellos no habían pasado suficiente tiempo observando sus propias fábricas, la visita no tuvo valor práctico porque produjo poca información competitiva. Por el contrario, los japoneses conformado por gerentes e ingenieros, llego a EU con cámaras y grabadoras, aunque les prohibieron hacer video, insistieron en usar sus grabadoras, para “repasar y entender por completo los comentarios del anfitrión”. Porque éste no hablaba japonés.
Al poco tiempo de iniciada la visita, un invitado preguntó sobre la duración del ciclo y capacidad de una pieza clave de un equipo. El anfitrión se negó a responder, pero se dio cuenta que los japoneses podían calcularlo fácilmente con las grabaciones, además se percato que entre los invitados había dibujantes industriales que trazaban bosquejos de piezas claves del equipo.
Las visitas de benchmarking pueden ser de utilidad, pero para encontrar soluciones realmente funcionales, es necesaria la observación para encontrar los problemas.
Es por ello que es recomendable acercarse a los empleados, observar de cerca los problemas, observar la manera en como se están haciendo las cosas y su organización podrá moverse a pasos firmes.
